Pablo Mansillla y la Jornada sobre Educación Histórico Política del Peronismo.
El peronismo parece nunca terminar de contar su historia, como así siempre nuevos ciudadanos comienzan a
descubrirlo, desde la primera presidencia de Perón (1946-1952), el peronismo gobernó entre 1952 y 1955 (segunda presidencia de Perón), entre 1973 y 1976 (tercera de Perón, y presidencias de Cámpora, Lastiri e Isabel Perón), entre 1989 y l999 (las dos de Menem), entre 2001 y 2003 (Duhalde) y entre 2003 hasta el 2015 Néstor Kirchner y Cristina Fernandez de Kirchner representaron el ideal Moderno del Peronismo; fíjate cuanta historia todavía queda por contar.
Así fue que la “Jornada sobre Educación Histórico Política” donde se presentó el libro “A la Plaza de Perón” de Sgro-Rosemberg-De Piero, organizada por su agrupación donde concurrieron de más de 600 militantes, ávidos de conocer la historia del Peronismo. Donde Damian Sgro licenciado en ciencia políticas , fue el modelador.
Sergio Di Piero, reconocido investigador y académico, docente en la Universidad de Buenos Aires, en la Universidad Nacional Arturo Jaureche y en FLACSO, del cual es co-autor junto a Violeta Rosemberg (Licenciada en Ciencias Políticas de la UBA, periodista, docente y responsable de contenidos de Canal Encuentro), quien participo de la exposición.
“A la Plaza de Perón”surgió en el marco de un seminario que fue dictado con otros docentes de la cátedra de Historia de la Argentina Reciente, en la carrera de Ciencias Políticas de Universidad de Buenos Aires, en la cual se aborda la década de 1970 hasta el presente, se trata de una obra colectiva que repasa los hechos del Peronismo, reflejando las acciones del movimiento y cómo este, a su vez, se iba transformando en cada una de esas manifestaciones; analizándolas no desde el punto de vista de lo que hacían los dirigentes, sino el protagonismo de los militantes; donde la continuidad de las movilizaciones, pues en la Argentina la presencia en las calles de la gente para protestar es una marca de fuego que está desde antes del Peronismo .
Si se observa –añadió- desde la década de 1970 y se las compara con las actuales, es la presencia de otros actores que se apropian de la movilización; es decir, en aquella épocas las manifestaciones están más encuadradas en el ámbito de los partidos políticos, mientras que hoy mucha están fuera de los partidos políticos y quieren preservar el estarlo» dijo Violeta Rosemberg .
La anfitriona de evento fue la “Agrupación Militancia y Lealtad” que encabeza el secretario de Acción Directa, Pablo Mansilla de la gestión del intendente de Jose C. Paz , Mario Ishii; que fue acompañado por su padre el Concejal paceño Juan Manuel Mansilla, como así referentes político regionales como la agrupación «Los Leivas» y el dirigente peronista de San Miguel Jorge Ottone, Ofelia Villareal, Agrupación «Los Leones» entre otros.
Pablo Mansilla se dirigió a los presentes con estas frases mascadas a fuego:
» Hoy no voy a hablar de oposición ,porque sino me salta el demonio.»
«Mario Ishii ha echo todo lo que decía el General Peron, Hizo vivienda,asfaltos, hospitales, escuelas, universidad; que le pueden reclamar»
“El Peronismo está dividido y lo necesitamos unido. Hay que hablar con los vecinos para que vuelvan a creer en el PJ”.
«En el distrito 15 familias ya no se van a morir por que le han sacado los tumores. Ya no se usa más el bisturí, y a las mamás que se tienen que operar de útero, no las vacían, se opera por ultra sonido. Esas mamás, dentro de dos años, van a poder a volver a tener hijos’’, dijo en referencia al primer Hospital Oncológico pionero y con tecnología única en el país traída desde la República Popular China y que permite tratar tumores cancerígenos de modo no invasivo.»
‘’Hoy le gestión recuperó el sistema automotor, tenemos más de 100 camiones en la calle, Mario ha hecho 8 hospitales. El intendente ha hecho todo lo que dijo: las viviendas, la Universidad, el Derecho a la Salud. Tuvo que venir porque José C. Paz estaba mal’’
‘’Mario no salió hacer política porque primero está la gente. Muchos se la pasan de reunión en reunión, paseando distrito por distrito haciendo rosca y se olvidan que los distritos están hechos pelotas. Mario se quedó haciendo gestión’’
‘’esta agrupación se va a tener que preparar bien, porque no sabemos si Mario va a ser intendente devuelta, es un gran problema para nosotros. Tiene que disfrutar de su vida, todos queremos que Mario sea eterno, pero tenemos que ser humanos y entender que es humano, que se levanta a las 5 de la mañana para que las obras se hagan, que ha hecho una gran obra en salud, ahora en asfaltos’’.
’El día que no esté Mario seguramente vamos a estar nosotros, ya que todos los compañeros que están acá tienen la capacidad de ocupar cualquier cargo en el municipio’.
El peronismo
Ningún movimiento ni partido logró tanto como el peronismo en esa combinación virtuosa de influencia y permanencia en el escenario político. Vale la pena, entonces, analizar los fundamentos y las causas de tan extraordinaria performance . Trataremos de sistematizarlas.
1. La estructura organizativa, extremadamente flexible, que se adapta a las cambiantes circunstancias y necesidades de la lucha política democrática.
Desde su fundación, el peronismo reservó un importante lugar a las organizaciones sindicales y, posteriormente, incorporó a la mujer al escenario político, reconociendo su derecho a votar. Esquema que completó Menem, al establecer el cupo femenino (la obligatoria integración de mujeres en las listas de candidatos, por lo menos una en los tres primeros puestos)
2. El verticalismo, tan criticado, es el presupuesto de la gobernabilidad. Esto es reconocido por el conjunto de la sociedad como una de sus ventajas electorales más significativas. En todas las circunstancias, el peronismo aseguró la gobernabilidad del país, tanto durante las crisis propias como ajenas. El verticalismo es el reconocimiento al liderazgo de un jefe, de un conductor.
Cuando el gobierno es de origen peronista, el presidente ocupa naturalmente el liderazgo del conjunto. Esto se observó con claridad durante la presidencia de Menem, que modificó en 180 grados las políticas económicas tradicionales del peronismo para adaptarse a las nuevas modalidades de la globalización en los 90. Todo el movimiento lo comprendió y acompañó (sobre una bancada de 120 diputados, sólo ocho formularon objeciones).
El verticalismo no es sinónimo de obsecuencia ni de clausura de los debates internos entre las principales corrientes del pensamiento que se cobijan dentro del peronismo. Existen numerosos ejemplos históricos de las públicas controversias entre las distintas corrientes que conviven en su seno, que se desarrollaron dentro de la democracia interna, sobre todo a partir de las trágicas experiencias de los años 70.
El verticalismo, como síntesis de la coherencia del debate y de la definición de los objetivos en cada época histórica, posibilita gobernar con eficiencia y seguridad, garantizando la gobernabilidad.
3. La asombrosa capacidad de estructurar y controlar las transiciones, desde el fin del ciclo de un liderazgo hasta la aparición del sucesor. El peronismo ha conocido los liderazgos de Juan Perón, Carlos Menem, Néstor Kirchner y Cristina Kirchner. Al extinguirse, en el caso de Perón por su muerte, y en el de Menem, por la finalización de un ciclo político, el peronismo proveyó una conducción colegiada sustitutiva que se hizo cargo de la situación. Fueron las organizaciones sindicales las que ejercieron la conducción del movimiento hasta la derrota de 1983 frente a Alfonsín. Y fueron sucedidas por la liga de gobernadores peronistas hasta el triunfo de Menem, que asumió un liderazgo unipersonal.
Terminada su presidencia, Menem es sucedido por la liga de gobernadores hasta la aparición de Néstor y Cristina Kirchner, en mandatos sucesivos.
4. El peronismo nace como un movimiento político cuyo objetivo permanente e irrenunciable es representar y satisfacer las necesidades de los sectores más postergados de la sociedad.
La gran reserva electoral del peronismo, que lo hizo prácticamente imbatible electoralmente, es, sin duda, la provincia de Buenos Aires. Si el peronismo se divide en ese distrito, la ventaja se neutraliza y se abre la posibilidad de una derrota a nivel nacional. Las elecciones de 1983, con un peronismo alejado de los reclamos de la sociedad, y las de 1999, con un frente interno de cuestionamientos recíprocos, son un claro ejemplo de esa posibilidad: en ambos casos, se redujo el voto peronista de un 20 a un 25 por ciento.
Además, la sociedad siempre le reclama al peronismo una transición pacífica e integradora de todas las vertientes del peronismo, convocante de las fuerzas políticas opositoras, a fin de crear las condiciones democráticas de una generosa colaboración que profundice lo que se haya hecho bien y corrija los errores.




































