El nuevo PJ ahora deberá hacer lo que nunca hizo, ser transparente.
En el nuevo Partido Justicialista de la provincia de Buenos Aires tiene el gran reto del nueva gestión de Gustavo Menendez y Fernando Gray, ser transparente ( Que deja pasar la luz y permite ver a través de su masa lo que hay detrás.) cosa que nunca pudo hacer durante los últimos 30 años.
Volvió a circular un antiguo proyecto vetado en 2009 por Néstor Kirchner: desdoblar las elecciones municipales de las provinciales. El expresidente temía una previsible oleada de «traiciones» de los intendentes y cajoneó la iniciativa que impulsaba Juan José Mussi, de Berazategui. Pero ahora la liga de alcaldes «renovadores» que lideran Gustavo Menéndez (Merlo) y Fernando Gray (Esteban Echeverría) comenzaron a verla nuevamente con agrado en el contexto de crisis y dispersión peronista de cara a las elecciones de 2019.
Más allá de Cristina de Kirchner, el peronismo se quedó sin boleta para el próximo turno electoral. No sólo a nivel bonaerense, sino también nacional. La candidatura de María Eugenia Vidal a la reelección no presenta por ahora competidores instalados en el peronismo, más allá de las intenciones de Martín Insaurralde y/o Verónica Magario. El poder de arrastre de Vidal terminaría beneficiando a los candidatos municipales de Cambiemos en los territorios donde manda el PJ y los intendentes se expondrían a una derrota ante la «ola amarilla». A menos que se logren desdoblar las elecciones a través de una reforma de la Carta Orgánica de los Municipios.
Para eso sería necesario un acuerdo entre el nuevo PJ bonaerense de Menéndez y el oficialismo bonaerense en la Legislatura que preside Manuel Mosca. Más allá de las intención de los barones peronistas de instalar el debate, también a cargo de Guido Lorenzino, Cambiemos no estaría dispuesto a avanzar en ese esquema. El Gobierno bonaerense apuesta al arrastre de Vidal en el próximo turno electoral para disputar municipios donde hoy manda el peronismo como Tigre, Lomas de Zamora, La Matanza, Florencio Varela, Ituzaingó, Avellaneda, Moreno y Hurlingham.
Si se modifica la Carta Orgánica de los Municipios, los intendentes tendrían la atribución de fijar la fecha de elecciones en sus distritos. Desdoblar los comicios implicaría que los vecinos elegirían a su intendente y sus concejales en fechas distintas de la elección de presidente, gobernador y legisladores provinciales. Un alivio para el PJ que llegará a 2019 en medio de una metamorfosis política para reciclarse más allá de la figura de Cristina de Kirchner. Para Cambiemos sería negocio en los tramos de la boleta para elegir gobernador y presidente ya que los alcaldes peronistas podrían «colaborar» con el reparto y corte de boleta a cambio de blindar sus territorios pero resignándose a cuatro años más de Macri y Vidal en la Presidencia de la Nación y la gobernación bonaerense.
Ni Vidal ni Manuel Mosca en la Legislatura bonaerense estarían dispuestos a abrir ese debate. Sin embargo esta semana llegará el primer gesto de entendimiento con la liga de intendentes «renovadores» que desplazó al ultra kirchnerista Fernando Espinoza de la presidencia del PJ bonaerense. Federico Otermín, legislador provincial electo, será bendecido como vicepresidente de la Cámara baja.
La lista de unidad anotada el viernes pasado en la sede del Partido Justicialista pone fin a dos semanas de negociaciones entre las diferentes corrientes internas, que amenazaban con llegar a un punto de ruptura en el seno del partido. Tras las tres derrotas consecutivas en las urnas en territorio bonaerense, el PJ bonaerense busca renovarse y volver a posicionarse como una fuerza alternativa en 2019, por lo que como primera medida cambiará sus autoridades el próximo 19 de diciembre con un relegamiento de los dirigentes kirchneristas de los principales puestos.
Menéndez, que estará secundado por Gray, esta acompañado además por la mayoría de los jefes comunales peronistas del Conurbano, entre ellos Insaurralde (Lomas de Zamora), sumado a varios sindicalistas y los sectores de Sergio Massa y Florencio Randazzo. Este respaldo de sectores distanciados del kirchnerismo, que quedó plasmado en la nómina cuenta con el compromiso de la alternancia en la presidencia, ya que en 2019 el titular del partido será el intendente de Esteban Echeverría.
El PJ bonaerense consagró a Menéndez y oficializó su paz
Menéndez se intercalará en la presidencia con el intendente de Esteban Echeverría, Fernando Gray. Al intendente de Merlo le tocará presidir el partido en 2018 y 2020; Gray lo hará en 2019 y 2021. Espinoza, que bajó su lista para seguir al frente del PJ, será presidente del congreso partidario.
«Vamos a elaborar un plan estratégico de convergencia y vamos a ir a buscar hasta al último compañero de la provincia de Buenos Aires«, aseguró Menéndez .
En el grupo del intendente de Merlo y de Gray se enroló gran parte de los jefes comunales bonaerenses del PJ. Entre los apoyos de este sector hay jefes comunales que respaldaron a Florencio Randazzo, como Gabriel Katopodis (San Martín), que ayer estuvo presente en la sede del PJ, y Juan Zabaleta (Hurlingham). Massistas como el intendente de Tigre, Julio Zamora, también forman parte de este sector.
«Hablé con Diego Bossio, con Sergio [Massa]. Me voy a juntar con Florencio», contó Menéndez a este diario.
El sector de Espinoza tendrá lugares en la lista final. Además del matancero como presidente del congreso, su sector tendrá dos consejeras en la rama femenina, dos en la juventud y uno en el sector gremios, según pudo saber de fuentes partidarias.
Pablo Moyano liderará la pata gremial del partido. El camionero acompaña a Menéndez, pero Espinoza logró colar en esta estructura a un soldado propio: Ricardo Pignanelli, líder de Smata. Otros integrantes de la nueva rama sindical serán el metalúrgico Francisco «Barba» Gutiérrez y el canillita Omar Plaini. Esta conformación se logró tras días de cuestionamientos, porque desde el sector de Espinoza reprochaban la presencia de Moyano y decían que no estaba afiliado al PJ.
«En esta Argentina tan disgregada, desde el peronismo queremos dar una muestra de la Argentina que queremos. Es una decisión para adentro del peronismo, pero también para afuera. La unidad significa poner por delante los problemas de la gente», subrayó Espinoza en un comunicado que envió tras sellar el pacto con Menéndez y Gray. «Era nuestra responsabilidad hacer realidad esta lista de unidad», agregó.
Cristina y La Cámpora
En el derrotero que derivó en la unidad del PJ bonaerense, la ex presidenta Cristina Kirchner y La Cámpora se mantuvieron prescindentes, según pudo saber.
La candidatura de Cristina por Unidad Ciudadana congregó a casi todos los intendentes del PJ, que dejaron de lado el sello partidario para respaldarla, mientras Randazzo quedó como candidato del PJ en el denominado Frente Justicialista.
Ayer, Waler Festa, uno de los intendentes más afines a Cristina, resaltó la unidad. «Los peronistas tenemos que estar unidos y celebramos este consenso», destacó.
Entre los principales integrantes de la lista única rescataron el rol del kirchnerismo duro. «Cristina y La Cámpora jugaron muy bien. Al mantenerse prescindentes, hicieron mucho por la unidad», aseveró uno de ellos.
Según pudo saber de algunos intendentes que protagonizaron la oficialización de la lista única, resta definir la misma estrategia de unidad en algunos distritos. En el PJ bonaerense había una treintena de municipios en los que se perfilaba una elección interna para definir las autoridades. Anoche, esa cifra se había reducido notablemente. A principios de la próxima semana, esperan tener cerrados todos los acuerdos distritales y evitar cualquier interna.